• El Encuentro Pirenaico de Género Negro de Villanúa ha celebrado hoy su jornada central con una buena asistencia

VillaNoir, el Encuentro Pirenaico de Género Negro de Villanúa, ha celebrado hoy su jornada central con cuatro interesantes mesas, en las que, entre otras, se ha explicado por qué triunfa y cada vez está más presente el “true crime”, un subgénero basado en hechos y acontecimientos reales. Según la criminóloga Paz Velasco de la Fuente, “porque nos interesa saber qué motiva a los criminales a actuar así, qué buscan”. También se ha debatido sobre los jóvenes y por qué en nuestro país dejan de leer a partir de la adolescencia o cuál es el estado de la industria del cómic y el papel que juegan guionistas y dibujantes en la misma. Temas que han atraído la atención de un público participativo y que ha llenado el aforo establecido en casi todas las sesiones.

VillaNoir, el Encuentro Pirenaico de Género Negro de Villanúa, comenzó ayer con el original concierto que ofreció Maddison Park. El cuarteto de jazz de Zaragoza protagonizó un recital en el que música y texto, relatos cortos de carácter criminal ambientados en los clubes de Nueva York de los años 50, escritos por Ricardo Bosque, director de VillaNoir, fueron de la mano y sorprendieron a un público que llenó la terraza acristalada del albergue de Villanúa que acoge este año las actividades de VillaNoir, salvo las infantiles.

Precisamente, hoy la jornada ha comenzado con una actividad familiar. El club de lectura que ha ofrecido Sergio Vera, basado en su libro, “Quien pilló al lobo feroz”, y en la que han participado muy activamente una veintena de personas, entre niños y adultos.

El cómic ha completado la mañana, con una divertida mesa en la que se ha realizado una “autopsia al género”, como ha explicado la moderadora Cristina Hombrados. Los autores y guionistas de cómic Javier Marquina y Juanfer Briones han sido los encargados de realizar la autopsia y de explicar cómo es el proceso de creación, el valor que tiene una idea en ese trabajo y la necesidad de desarrollarla para saber si es válida o no. “Cambia mucho la manera de narrar si es un encargo o si es una idea propia; yo lo defino como un enamoramiento, necesito estar enamorado de la idea para poder desarrollar por completo”, señalaba Juanfer Briones. “Puedes tener una idea brillante, pero al desarrollarla es realmente cuando se ve si vale o no; puede ser una idea genial, pero nada te garantiza que vaya a ser un éxito”, comentaba Javier Marquina.

En la mesa también se ha abordado el papel del guionista y el estilo. Algo que muchas veces depende de la industria en la que se trabaja: “En Estados Unidos todo es muy rápido y la cadena de montaje está muy dividida y muy definida; en Francia todo es más lento y depende más del autor; en España hay un poco de todo y en Japón todo está basado en el modelo “Manga”, que busca tener publicaciones semanales”, explicaban Marquinay Briones. Otro tema abordado ha sido la diferencia entre ser guionista de comic o escritor literario. “Hay que tener en cuenta que el 80-90% de los que escribe un guionista de cómic no se lee, son indicaciones para el dibujante”. Mientras Briones ha recordado que es vital la relación que se establece entre guionista y dibujante. “Cuanto mejor funcione, mejor será el trabajo, tiene que haber una buena simbiosis, es como un matrimonio, cuanto mejor se entienda, más perdurará en el tiempo”.

Jóvenes, “true crime” y “noveles-series”
La tarde ha comenzado con la mesa redonda titulada “Primeros crímenes. Primeros lectores”. Moderada por Rita Piedrafita y con Sergio Vera, Fernando Lalana y Miriam Stolisky (Miriam Julián), se ha analizado cómo los jóvenes acceden a sus primeras lecturas, casi siempre a través de novelas de misterio, y por qué en nuestro país dejan de leer en la adolescencia. “Tiene otras opciones de ocio más entretenidas para ellos y hay que destacar que la lectura es una actividad individual, cuando ellos están en una edad muy social”, ha señalado Fernando Lalana. “La mayoría de los libros para adolescentes están muy infantilizados y no hay nada que les atraiga”, añadía Sergio Vera. Mientras que Miriam Julián, bibliotecaria de Villanúa, rompía una lanza en favor de los jóvenes comentando que “sí que leen, oros formatos que no son libros, pero leen”.

En su opinión dela bibliotecaria uno de los problemas es que “muchas veces los padres o profesores intentan dirigirles en exceso y no les dejan la opción de elegir; precisamente el adolescente busca libertad y no se la damos”. Por ello, Fernando Lalana apostaba por “crear aficionados a la lectura, eso es lo importante, hay que convertirlos en lectores para toda la vida, crear una literatura juvenil de mayor calidad y mostrarles lo atractivo que resulta un libro”.

La segunda mesa “La cruda realidad: crímenes reales y literatura de no ficción”, con Paz Velasco de la Fuente, Rafael Guerrero y Bea Osa, moderados por Carlos Quílez, han analizado el “true crime”, un subgénero cada vez más presente y con mayor éxito. “El suceso nos interesa y nos atrae mucho”, señalaba la periodista Bea Osa. “El true crime triunfa porque queremos saber, saber qué pasa por la cabeza de un criminal, por qué ha cometido ese crimen, qué le ha motivado a hacerlo, qué busca; nos interesa conocer la verdad, pero desde este lado”, comentaba la criminóloga Paz Velasco de la Fuente, “Queremos entenderlos”, apuntaba.

Carlos Quilez señalaba otro factor, que además diferencia al true crimen del periodismo de sucesos, “las emociones; en el periodismo, por la premura de tiempo o la falta de espacio, nos olvidamos de los sentimientos y de las víctimas”. Algo que el detective privado Rafael Guerrero compartía con él: “Necesitamos dar profundidad a los personajes y eso se hace narrando las emociones que nos han transmitido”. Guerrero explicaba que el true crime se basa en “investigaciones, no hay espacio para la imaginación”. Por ello es tan importante “saber emocionar al lector, que no sea el mismo el que termina el libro que el que lo comenzó”.

La mesa “Celulosa vs celuloide: del libro a la serie”, está cerrando la jornada central de VillaNoir. Moderados por el escritor Carlos Bassas, Susana Rodríguez Lezaún, Laura Balagué y Jon Arretxe está reflexionando sobre cómo son las series televisivas que nos llegan a través de plataformas y que, en muchos casos, son adaptaciones de novelas de género negro.

Mañana el público infantil cerrará VillaNoir con el juego de cluedo “Quien mató al Capitán Wagner”. Una propuesta que ya se ha realizado otros años y que, organizada por El Club de las Charradas, ofrece a los niños la posibilidad de acercarse a las técnicas de análisis e investigación, ya que deben resolver un misterio resolviendo distintas pistas. La actividad se desarrollará en el edificio Sarrios (junto a las Escuelas), y es la única de todo el programa de VillaNoir 2021 que requerirá inscripción previa: bibliotecavillanua@gmail.com. A la publicación de esta nota quedaban muy pocas plazas libres.