Este sábado, 13 de agosto, los corredores se enfrentarán al desafío de superar 26 de las 28 gradas del barranco de El Lierde. La lluvia de los últimos días se presenta como un elemento añadido que endurecerá más si cabe la dificultad del recorrido. Las inscripciones se pueden realizar hasta las 15 horas del viernes 12 de agosto, en la web: www.villanuadeporte.com y de 8:00 a 9:00 horas del mismo día de la prueba en el polideportivo de Villanúa.

Las 26 gradas del barranco de El Lierde (el barranco tiene un total de 28), en Villanúa, se convertirán este sábado a partir de las 11 de la mañana en los obstáculos que deberán superar los participantes de la primera edición de “El Muro”. No hay nombre mejor para definir lo que van a tener enfrente los atletas. Aprovechando la estructura de canalizacion del barranco del Lierde, las sogas instaladas por la organización y el acondicionamiento respetuoso del entorno, se ha logrado diseñar un track único en el mundo.

Raúl de Diego, miembro de la Junta de OCR Aragón (Asociación de Carreras de Obstáculos), que ha asesorado a Deporte Villanúa en el diseño del circuito, señala que el de Villanúa “es un circuito muy complicado, muy bello pero también accesible a todo el mundo”. También lo confirma David Dumall, técnico de Deportes del Ayuntamiento de Villanúa: “el recorrido es más asequible de lo que puede parecer al ver la descripción de la prueba, eso si, es una carrera de mucha intensidad. Serán 15-18 minutos a tope y lógicamente hay que tener destreza y forma física, pero es apta para cualquier corredor”.

La salida y meta estarán ubicadas en la zona verde situada delante del polideportivo de Villanúa; nada más salir habrá una recta rápida antes de llegar al cauce del barranco, al que se accede por debajo de uno de los 6 vanos del puente urbano situado al lado del polideportivo. A partir de allí comienzan los 26 muros. No tienen dificultad alguna, pero se deberá estar atento a las alturas de las cerchas de hierro en uno y de hormigón en el otro. El último muro, el número 26, es el más complicado  porque tiene mayor altura y estará protegido con colchonetas y equipado con cuerdas fijas. Para superarlo se darán dos opciones:  utilizar las sogas colocadas para tal efecto o a pulso y sin más ayuda que la destreza y el calzado especializado.

Una vez superado este muro la carrera continúa por el cauce a la derecha y desciende por el camino contiguo al barranco hacia la línea de meta. Antes de llegar de nuevo a la carretera los participantes tendrán un porteo de un tronco de leña. Tras él, volverán a entrar al cauce del barranco para pasar nuevamente por debajo de la N-330, salir del cauce a mano izquierda, pasar la primera pasarela y llegar a meta.

Según explica David Dumall, las lluvias registradas en Villanúa en los últimos días han llegado para generar dificultades añadidas en el circuito: “de momento ha llenado las pozas previas a cada muro de agua y del muro 23 al 26 hay bastante barro. Son nuevos “obstáculos” que endurecerán la prueba seguro, sobre todo condicionará el agarre del calzado en los muros”. Durante el ascenso no se podrá salir del cauce del barranco y en caso de hacerlo, se entenderá como abandono de la prueba y el participante quedará automáticamente eliminado.